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Ver la versión completa : Entrevista a Martin Donnelly: "La vida es como el juego del póker"



josephblack
01/07/2011, 11:41
@Javier Rubio (jrubio@sena3.e.telefonica.net)-21/09/2010

¿Recuerdan al 'Ángel de la Guarda' de Martin Donnelly? El 8 de mayo de 2009 relatamos en una columna el accidente del piloto norirlandés Martin Donnelly en 1990 (http://www.elconfidencial.com/cache/2009/05/08/formula1_24_angel_guarda_donelly.html), en el circuito de Jerez, uno de los episodios más dramáticos de la Fórmula 1 de los últimos años, incluyendo el testimonio de quien vivió la experiencia de primera mano. Este pasado fin de semana, El Confidencial tuvo la oportunidad de cerrar el círculo con el propio Donnelly, charlando con él directamente sobre la experiencia personal que supuso aquel dramático episodio que marcó su vida para siempre.
Es, créannos, una singular historia humana. Porque Donnelly fue uno de aquellos pilotos que sufrieron la vertiente trágica de la Fórmula 1 pero, en su caso, pudo sobrevivir a ella. Se vio obligado a superar las durísimas consecuencias de un accidente que truncó su carrera deportiva justo cuando vivía su ascenso como uno de los pilotos más prometedores de la Fórmula 1 de entonces.
Nacido en Belfast, la competición automovilística ayudó a Donnelly a escapar de los gangs locales que reclutaban jóvenes para el IRA. Poco a poco progresó hasta llegar a la Fórmula 1, ya que "cuanto más potente era el coche que me daban, mejor piloto era". Hasta que llegó aquel fatídico 28 de septiembre de 1990, a bordo de un Lotus. Durante los entrenamientos, falló la suspensión de su monoplaza, convirtiendo al piloto en un pasajero lanzado a 267 km/h contra los raíles.



http://www.youtube.com/watch?v=1hSF6_4UDTo&feature=player_embedded#at=46


El monoplaza se partió por la mitad y el cuerpo de Donnelly quedó inerte y en una macabra contorsión a cincuenta metros del lugar del impacto, todavía atrapado en el asiento de su monoplaza.
"Aquella mañana, tuve una mano mala"
"Con el tiempo piensas que la vida es como el juego del póker, cuando juegas a las cartas, a veces tienes una buena mano y otras, tienes una mala mano. En aquella mañana de Jerez, tuve una mala mano", explica Donnelly. "La vida para mí era magnífica en esos momentos. Pocas horas antes del accidente, tenía en mi mesa tres contratos de equipos de Fórmula 1: Jordan, Tyrrel y Lotus". Donnelly firmó la opción por Lotus ese mismo día, guardó en su maletín el contrato y un talón de cuarenta mil libras y salió a la pista. "De repente, sin culpa tuya, alguien te dice que no, y te niega todo…".

Rápidamente, llegó al lugar del accidente el máximo responsable médico de la Fórmula 1, el doctor Watkins. Al levantar la visera del piloto, vio que este se estaba asfixiando con su propia lengua y actuó en consecuencia para salvar su vida. Tenía, múltiples fracturas en el cuerpo, entre ellas una abierta en la pierna que requería atención inmediata. Un helicóptero – aquí pueden seguir la historia en paralelo, relatada por Álvaro de Arenzana en la columna antes mencionada- le llevó al hospital. Allí acababa una vida, allí comenzaba otra.
Martin Donnelly no guarda el menor recuerdo del accidente. Tan solo algunas imágenes de la carrera anterior en Portugal, de unas vacaciones por España antes de la carrera de Jerez, de un bar lleno de jamones colgados, de unas vueltas en un scooter para reconocer la pista… "Tiempo después le pregunté al doctor Watkins por qué no recordaba nada. Me dijo que el cerebro tiene una parte negativa, y una positiva. Esta controla aquella para que no recuerdes, y evites así un trauma mayor".

Cuando un 'macho man' se cayó al suelo

Tras los primeros cuidados en España, Donnelly fue trasladado a Gran Bretaña. "Sid Watkins es muy inteligente, y por su experiencia en otros accidentes sabía que mi cuerpo iba a sufrir un shock después del accidente. Era importante para él que volviera a Inglaterra antes de que sufriera ese shock.

http://www.elconfidencial.com/fotos/2010092038donnelly.jpg

Tras un vuelo especial, aterricé en Gatwick. Y al día siguiente de la llegada, todos mis órganos pararon de funcionar debido al trauma". Donnelly pasó siete semanas en coma para controlar posibles daños cerebrales y orgánicos. Totalmente entubado –su voz delata todavía los efectos de los tubos en la garganta- se quedó en cincuenta y tres kilos.

"Conozco la historia del helicóptero y de Álvaro. Me gustaría reunirme con él pronto para conocerle y tomarnos unas cervezas juntos. También, porque me podría dar más información en detalle de lo que pasó. Algo que lamento es el hecho de que la gente intentaba explicarme después lo enfermo y lo mal que estuve pero, para mí, eran solo palabras. Yo necesitaba fotos. Habría estado bien que, cuando estaba inconsciente, alguien hubiera tomado fotos".

Nadie debió atreverse, porque la situación y la apariencia física de Donnelly era dura de asimilar. "Estaba en cuidados intensivos en White Chapel en Londres. Aparentemente mi piel estaba toda cetrina, rodeado por un enjambre de tubos conectados a mi cuerpo. Mi compañero de equipo, Dereck Warwick, vino a visitarme por primera vez, era un tío fuerte, un macho man. Y Dianne (su pareja) le avisó antes: “Dereck, Martin no tiene una buena apariencia, está lleno de tubos, no es el hombre que tú conocías…” Y él dijo, "vale, tranquila, no te preocupes…." En el momento en el que entró, me vio y se cayó al suelo, desmayado".

"En mi ingenuidad, pensé que me curaría"

Cuando Martin Donnelly abandonó el hospital, tenía que afrontar una nueva y muy diferente realidad. "No tenía la menor capacidad de retentiva hasta después de Navidades. Al dejar el hospital comprendí lo mucho que había dependido de la gente. No podía ni subir al piso de arriba, a mi propia cama. La tuve que poner en el salón. Estaba totalmente debilitado y tenía la pierna llena de clavos. Recuerdo que siempre tenía frío, estaba permanentemente cerca del fuego, con la chimenea y la calefacción puesta. Fue muy, muy difícil en aquel momento".

Pero la mente de Donnelly no era consciente todavía del alcance de sus lesiones. "Cuando estaba en el hospital, le decía a Watkins que quería marcharme cuanto antes de allí, para volver a correr cuanto antes. Quería ir a la clínica de Willy Dungl en Austria, el mejor fisioterapeuta de entonces, y que había tratado a otros pilotos como a Niki Lauda. En mi ingenuidad pensaba que el sabría qué hacer, que curaría, y después de tres meses estaría de nuevo al volante de un coche, allí donde lo deje".

http://www.elconfidencial.com/dentro-del-paddock/entrevista-donelly-formula1-jerez-1990-accidente-20100921-69685.html


"Al principio, cuando veía en mi coche a Julian Bailey (su sustituto y, curiosamente, cerca de nosotros en el circuito de Valencia, donde realizamos la entrevista a Martin Donnelly), quería volver cuanto antes para estar listo de cara a la siguiente temporada. En Austria tenía sesiones de rehabilitación desde las siete de la mañana hasta las siete de la noche. Hicimos tratamientos de todo tipo, sin éxito, hasta que Willy me dijo: 'A no ser que vuelvas a Gran Bretaña para operarte, no puedo hacer nada. Opérate y después veremos'".

http://www.elconfidencial.com/fotos/2010092181donelly_izda.jpgDonnelly no tuvo otro remedio: "El cirujano me dijo tras la intervención: 'He operado a muchos futbolistas a los que he tenido que decir que su carrera se había acabado. Lo siento, pero debo decirte que la tuya, como piloto profesional, también'", recordaba el ex piloto. Desde entonces, ha sufrido otras ocho operaciones durante estos años, con otra reciente para ganar más movilidad en su rodilla. Durante la conversación, nos enseñó su pierna, su rodilla, sus cicatrices. Mejor no entrar en detalles. Su cojera es evidente.

Una "mala publicidad" para la F1

Por el camino, Martin Donnelly descubrió la crudeza del mundo en el cual se había movido. "En Lotus, me dejaron un Elise, y yo me regalé un Mercedes en ese primer año de Fórmula 1. Los tenía ambos en mi garaje, porque el precio de los dos coches era superior al de mi casa. Cuando todavía estaba en el hospital, alguien de Lotus fue a mi garaje y cogió el coche para llevárselo de vuelta".

"La primera vez que volví a una carrera, el Gran Premio de Gran Bretaña de 1991, en el paddock alguna gente me recibió con gran sinceridad. Pero otra me trasladó su opinión sobre qué hacía ahí, porque no era buena publicidad para la Fórmula 1. Y hubo gente, de la que no diré el nombre, que me hizo sentir unwelcomed. Pasó mucho tiempo antes de que volviera, hasta 1997". Respecto a su pareja de entonces Donelly cuenta que "cuando se acabó el dinero de la Fórmula 1, decidió irse a otra parte. Aún hablamos".

"Todo aquello fue duro, mentalmente muy duro, porque había dejado mi educación cuando recibí una llamada para ir a correr a Inglaterra. Estaba ahí mismo, con una gran carrera por delante y, de repente, olvídalo. Era una tortura mental tener eso en la cabeza. Si te sentabas a pensar demasiado tiempo en eso, te volvías loco. Pero desde ese momento, debia seguir adelante de otra forma. Entonces, tienes que sacar lo mejor posible de esa situación, y pensar que en el futuro recibirás una buena mano. Así es la vida, tienes que hacer lo mejor que puedas".

Cuida la carrera de un piloto español hacia la Fórmula 1

"En 1992 tuve que ser realista, la Fórmula 1 se había acabado. No tenía estudios, ni diplomas universitarios… Mi educación, toda mi vida, eran las carreras". El norirlandés creó entonces Martin Donnelly Racing, un equipo de bastante éxito en Gran Bretaña. Se convirtió en coach de jóvenes pilotos. Creó su Donnelly Track Academy y colaboró con las academias de conducción de Lotus. "El pasado año fui consciente de que podía hacer por mi cuenta lo que hacía para los demás, ganaba tres veces más dinero y elegía con quién quería trabajar. La semana pasada me han ofrecido convertirme en embajador de Lotus Cars, y he aceptado". Ahora, Donnelly gestiona la carrera de una joven promesa española de nombre Ramón Piñeiro, en quien tiene puestas grandes esperanzas y del que habla maravillas.

"Está aquí dentro, en mi sangre"

Pero, ¿se sigue sintiendo piloto de carreras tras todo lo vivido? "Si, por supuesto, voy a correr en Spa, en dos semanas, con un Lotus Elise (compite en el Elise Trophy de Lotus)". Luego se señala las venas de su muñeca mientras confiesa: "Aquí dentro, en la sangre, hay un piloto de carreras, no un hombre que se sienta cinco días a la semana detrás de la mesa, porque me volvería loco. Me gusta estar fuera, al aire libre, escuchar el ruido de los coches. Es mi vida. Creo que es cierto, que los pilotos somos parte de una raza especial de seres humanos".

Para estar seguro de ello, hubo una primera vez al volante tras lo ocurrido en Jerez: "Me subí, un año después del accidente, a un monoplaza de mi equipo, un coche junior. No tenía problemas para pilotar, di unas veinte vueltas, pero no tenía el pulso mínimamente alterado, no había adrenalina, no sentía ningún tipo de excitación. Y pensé que había perdido mi habilidad para pilotar. Fue como si alguien te hubiera puesto un bloque de hielo en las manos. No había tenido nunca antes una sensación parecida. Pero luego me dejaron un coche más cercano a un Fórmula 1, un Fórmula 3000. Hice diez vueltas, y fue fantástico, el corazón latía fuerte, y la adrenalina fluía, sudaba... En diez vueltas me quedé a una décima del récord de la pista. Y me dio la confianza de nuevo".

"El tiempo es un buen sanador"

Cuando se comparte charla con Martin Donnelly, uno toma conciencia de la oportunidad que supone estar con una persona normal por su trato abierto y sincero (en el entorno del piloto español están muy contentos con Donnelly: "Por encima de todo, es una magnífica persona") pero singular por su experiencia, que se aprecia en el enfoque que ha desarrollado ante la vida. "El tiempo cura las heridas, es un buen sanador. En el divorcio, en los desastres… La agonía es dura en el momento, pero cuando pasa el tiempo, te das cuenta de las cosas. Cuando llegó la muerte de Ayrton Senna en 1994, me hizo pensar definitivamente sobre las carreras. Ayrton (amigo personal de Donnelly) tenía títulos, pero no tenía hijos, familia, había vivido solo para las carreras... A partir de entonces comencé a ver las cosas de otra manera".

http://www.elconfidencial.com/fotos/2010092168donelly_dcha.jpg

¿Qué lecciones, que poso le ha dejado la vida a Martin Donnelly en su particular partida de póker?: "Cuando estás en un paddock de Fórmula 1, todo está allí dispuesto para ti, dinero, coches, no tienes que preocuparte de nada, la gente lo hace por ti. Aceptas en ese momento que eres un privilegiado, aunque no lo aprecias en el momento, lo das por descontado. Pero cuando sales, está la vida real. Tengo tres hijos maravillosos, mi mujer, mi pasión por este deporte… He aprendido, con el tiempo, que hay algo más en la vida que competir en coches de carreras. Mientras pueda poner comida en la mesa de mi familia, mientras pueda permitirme darles unas vacaciones… Tengo una buena calidad de vida que me permite pasar tiempo en casa con sus deberes escolares, hacerles los sándwiches, llevarles al colegio. Mientras pueda hacer esto, soy una persona feliz, porque creo que the family comes first, ('la familia es lo primero')".

El próximo martes 28 de septiembre, el círculo familiar y de amistades de Martin Donnelly le prepara una gran fiesta para celebrar el vigésimo aniversario de su accidente en Jerez, al que también está invitado su 'Ángel de la Guarda' español (http://www.elconfidencial.com/cache/2009/05/08/formula1_24_angel_guarda_donelly.html). "Para celebrar que está vivo", nos decía una persona allegada. Si como él mismo reconocía, “hay algo más en la vida que correr en Fórmula 1”, quizás Donnelly no triunfó como se merecía en el 'Gran Circo', pero nadie podrá dudar que es un gran triunfador en la carrera de la vida.


http://www.elconfidencial.com/dentro-del-paddock/entrevista-donelly-formula1-jerez-accidente-1990-20100922-69709.html

josephblack
01/07/2011, 11:44
El ángel de la guarda de Donnelly


@Javier Rubio (jrubio@sena3.e.telefonica.net)-08/05/2009 (06:00h)

La semana pasada relatamos la experiencia de Ayrton Senna ante el brutal accidente de Martin Donnelly en el Gran Premio de España de Fórmula 1 de 1990. Mientras Senna trataba de asimilar lo vivido, alguien compartió por azar junto al norirlandés las vitales y dramáticas horas que siguieron a continuación. Su testimonio nos llegó tras leer la columna de la semana pasada en El Confidencial. Se llama Álvaro de Arenzana, y se convirtió en piloto al ganar entre cientos de aspirantes una suerte de “Operación Triunfo” de las carreras que organizaba la revista para la que yo trabajaba, a mediados de los ochenta.

Compartimos muchos momentos en el comienzo de nuestras respectivas carreras, Apoyado luego por la Federación Española de Automovilismo, Álvaro llegó a correr en Gran Bretaña junto a Jordi Gené en la Fórmula Ford. Después, abandonaría las carreras, pero no la pasión por ellas. Álvaro de Arenzana estaba en primera línea, aquel 28 de septiembre, en el circuito de Jerez. Nada mejor que compartir con ustedes el singular testimonio de quien se convirtió en un ángel de la guarda para Martin Donnelly en aquellos dramáticos momentos.

Antes, solo dos apuntes. Uno, aquel accidente ha sido uno de las más dramáticos de la historia de la Fórmula 1. Dos, en la Fórmula 1, el doctor, “Profesor” Sid Watkins fue una especie de mito hasta su retirada, absolutamente reverenciado por todos. Como prueba de ello, valga recordar la anécdota de que, gran aficionado a los puros, Mercedes hizo instalar un humidificador especial en su coche de asistencia en pista. Allá vamos:

“Como recordarás colaboraba con la Federación Española y tenía un pase que me permitía estar en todos sitios incluido al borde de la pista. Y ese día y en ese momento estaba en la antepenúltima curva del circuito precisamente mirando a la fatídica curva en la que tuvo lugar el accidente de Martin Donnelly. Tenía a mi lado a tu compañero, Luis Alberto Izquierdo, que llevaba en la mano una pistola de medir la velocidad de los monoplazas, ¡velocidades de paso por curva increíbles!. Como sabes yo pasaba por esa curva con frecuencia y era y es, un "Sra. Curva". 230 - 240 Km /h era la velocidad de paso de aquellos F1.

http://www.elconfidencial.com/fotos/200905071Donelly.jpg

Una bomba de mano en un Fórmula 1
De repente, el Camel Lotus, siguió recto en plena aceleración sin poder tomar la curva. El impacto fue estremecedor. Parecía que había explotado una granada de mano en el habitáculo haciendo volar el monoplaza en pedazos. Polvareda, caos y el corazón encogido. Luis Alberto y yo, al borde de la pista, nos quedamos mudos. Los dos buscábamos con la mirada al piloto. De manera ingenua le comenté "hay un trozo del coche en medio de la pista" a lo que me contesto "es Donnelly". Por más que miraba aquello no podía reconocer una figura humana. Empecé a ver el casco pero algo no cuadraba.
Él estaba boca abajo, sin embargo, pude ver el botín de su pie izquierdo que apuntaba claramente hacia el cielo. Era una postura imposible. Su pierna estaba retorcida dos o tres vueltas (triple fractura total de tibia y peroné, doble fractura de fémur, tobillo roto por tres sitios... y el cuerpo completamente inerte. Difícilmente alguien podría haber sobrevivido a aquello.
Minutos sobrecogedores, ambulancia con el Profesor Watkins al frente, traslado al hospital del circuito, más minutos de espera... y por fin buenas noticias; nos dicen que el piloto está consciente y que su vida no corre peligro ¡un milagro! Le trasladan en helicóptero al hospital Virgen del Rocío en Sevilla.
Y es a partir de ahí cuando empieza mi particular historia; historia que viví como una vivencia extraordinaria, incluso emocionante. El Presidente de la Federación me pide que me traslade al hospital para traer de vuelta en coche a Jerez al Profesor Watkins pues el helicóptero no podría permanecer en Sevilla. Es gracioso, sin ser nadie (no tenía cargo alguno en la Federación, ni en el circuito, ni obviamente en el equipo Lotus), movilice a todo el hospital. Hablé con el jefe de seguridad, con el Director del hospital, con el jefe de médico de guardia. Después de una serie de sucesos, el Profesor Watkins y otro médico de la Federación Internacional de Automovilismo mantuvieron una conversación con el médico jefe de guardia con traducción mía de por medio.
Watkins pidió ver al paciente, que estaba en la UVI, ya que él se encargaría del piloto una vez estuviera de vuelta en Inglaterra, y el médico español accedió. Watkins me hizo una seña para que le acompañara a la UVI, cuando una enfermera me preguntó si yo era médico. Al contestar que no, sentí cierto alivio, pues lo de entrar en la UVI no me acababa de convencer. Watkins preguntó si alguno de los médicos presentes hablaba inglés y como no lo había, me dieron unos patucos y... para adentro.
Fui pasando entre los pacientes con no poca angustia e incertidumbre de qué vería. Al final de la sala estaba Martin. Si bien el resto del cuerpo estaba más o menos bien, jamás olvidaré el aspecto de su pierna izquierda. No tenía herida abierta pero era tal el derrame interno que tenía y con tal hinchazón, que toda la pierna era una masa en la que no se distinguía la rodilla, el tobillo y apenas los dedos del pié.
“¡Que no me toque los c…, aquí mando yo!”
Watkins (neurocirujano con excepcional reputación) empezó a hacerle una serie de pruebas para ver cómo reaccionaba. El gesto de Watkins se tornó serio y tras unos momentos se produjo una conversación entre él y el médico español muy tensa. ¡fue la peor traducción literal que he hecho en mi vida!
Watkins: “el paciente tiene todos los síntomas de tener un coágulo en el cerebro. Tienen que hacerle inmediatamente un scanner cerebral”
Traducción mía al médico español: “El profesor Watkins opina, que sería conveniente hacerle un scanner ya podría tener un coágulo en el cerebro”
Médico español: “Que no me toque los cojones, que aquí el médico y el que manda soy yo. El paciente ha llegado en estado agónico y con las constantes vitales por los suelos y si lo bajamos a la segunda planta para hacerle el scanner se queda en el ascensor”
Traducción mía a Watkins: “El Dr. está de acuerdo con usted, pero prefiere esperar a que se le estabilicen las constantes vitales para proceder al scanner”
Watkins (por lo bajo): ¡Que lo haga rápido!
Traducción mía al médico español: (sonrisa de asentimiento como si Watkins estuviera de acuerdo)
Pasadas una o dos horas el médico español nos indica que las famosas constantes vitales se han estabilizado y que van a proceder a hacerle el scanner. Lo llevan a cabo y comprueban que afortunadamente no es así y que no hay daños cerebrales… momento en que el médico traumatólogo dice “pues entonces hay que intervenir esa pierna de inmediato”. Todos de acuerdo y preparan a Donnelly para el quirófano. Hacen ver a Watkins que le dejaran entrar en el quirófano única y exclusivamente como invitado. Yo respiré profundo y empecé a relajarme. Mi trabajo estaba hecho y sólo me quedaba esperar. Di por hecho que nadie me pediría entrar en el quirófano. Y así fue. ¡Watkins directamente me dio unos pantalones verdes, una camisa verde un gorro, una máscara y unos patucos con funda de plástico verde!
De repente me vi en el vestuario de los cirujanos poniéndome el gorro y la mascarilla escuchando la conversación de cómo abordarían la intervención… me dieron ganas de opinar.
Nos avisaron de que todo estaba listo. Los cirujanos nos pusimos en pié y empezamos a desfilar hasta el quirófano. Respiré profundo, no sabía qué pensar exactamente. Yo entré el último (quizás el subconsciente). Me impresionó ver a Donnelly tumbado en la camilla del quirófano, entubado y prácticamente desnudo. Yo permanecía a unos dos metros de la camilla junto con Watkins y el médico de la Federación Internacional. Lo primero que vi me hizo tambalearme, falto realmente poco para que perdiera el conocimiento pero conseguí reponerme…
Pasadas tres horas de intervención con algunos momentos de angustia y tensión, el equipo paró reponer fuerzas, todavía quedaba mucho, eran más o menos las 5 de la tarde y nadie había comido. Los médicos pasaron a una sala contigua donde les había preparado comida y yo tarde un poco en salir del quirófano. No pude evitar acercarme al Donnelly y me puse a la altura de su cabeza, no podía dejar de mirarle, le acaricié la cabeza y le desee mucha suerte. Al salir hablé con la novia y con algunos de los miembros del equipo que habían acudido al hospital para tranquilizarles de que todo iba bien.
Pasé a la sala a comer, tenía la mirada perdida en el infinito cuando un cirujano que no estuvo en la intervención se me acercó, se presentó y entabló conversación. Una de las primeras cosas que me preguntó fue por mi especialidad quirúrgica…
Vuelta al quirófano, dos horas más de intervención. Los médicos estás contentos, se ven caras de satisfacción. Dan por finalizada la intervención… al menos esta. En todo este tiempo, Watkins apenas se dirigió o me hizo comentario alguno salvo para decirme que le tradujera. De camino a Jerez se giró hacia mí y mirándome a los ojos me dijo “buen trabajo” Para mí fue suficiente…
El avión de Ron Dennis
Al día siguiente (domingo), Watkins me buscó por el circuito hasta dar conmigo. Me dijo que quería ir a Sevilla para ver cómo había pasado la noche Donnelly. Le dije que en coche era una locura pues la entrada al circuito de Jerez se colapsaba y no llegaría para la salida de la carrera y él tenía que estar en ella, sí o sí. Me dijo que fuéramos en el helicóptero de la Cruz Roja que les llevó el día anterior, pero era imposible porque había más carreras y debía permanecer allí para en caso en caso de accidente trasladar a los heridos. Sin inmutarse me dijo: “busca otro helicóptero”.
Así que ahí estaba yo en medio del paddock con la misión “encontrar y que me prestaran un helicóptero”. Hable con casi todo el mundo; Ron Dennis incluso me ofreció su jet privado, se lo agradecí pero no nos servía. El problema era entrar en el circuito, no en Jerez. A lo lejos vi un helicóptero aterrizar, hablé con el piloto, con la empresa que lo tenía alquilado, y lo conseguí.
Como anécdota graciosa y para terminar te contaré que justo antes de salir hacia Sevilla el piloto del helicóptero me pregunto cómo se llegaba al hospital desde el aire. A apenas dos metros se encontraba el piloto de la Cruz Roja, así que le dije se lo preguntara a él. Yo esperaba escuchar una explicación técnica, unas coordenadas o algo parecido cuando oigo:
“Mira pisha, tu zigues la carretera pa Zevilla too de frente, too de frente, y al llegar a Zevilla el eztadio a la izquierda, el campanario a la deresha, pué detrá…”
¡Pude comprobar desde el helicóptero que pocas veces me han dado unas señas más exactas para llegar a algún sitio!”.


http://www.elconfidencial.com/cache/2009/05/08/formula1_24_angel_guarda_donelly.html

WAC
01/07/2011, 19:51
En el 93 Donelly se subió a un Jordan de F1. Dice allí que Bailey fue quien lo reemplazó, pero en verdad quien ocupó su lugar fue Johnny Herbert.


Acá hace unas semanas Chaleco López, nuestro piloto de Rally Enduro, tuvo un accidente en Tunez donde sufrió múltiples fracturas, ya está en proceso de recuperación y sólo pensando en competir en el Dakar 2012.

Esta es la historia de cada piloto que se sobrepone a un accidente de esa gravedad, casos emblemáticos como los de Lauda y Zanardi y tantos otros. En el futuro leeremos sobre Kubica seguramente.

josephblack
01/07/2011, 21:57
Afortunadamente la ciencia y la tecnología avanza una barbaridad, pero lo de este piloto es milagroso que después del accidente consiguiera recuperarse.

McHouserphy
02/07/2011, 00:01
Y porque aquí solo hablamos de los pilotos... , pero parece increíble lo que el cuerpo de un ser vivo, es capaz de superar en algunos casos... :nomelocreo::sisi3: ...Afortunadamente :sarcasmo:

WAC
02/07/2011, 06:41
Y porque aquí solo hablamos de los pilotos... , pero parece increíble lo que el cuerpo de un ser vivo, es capaz de superar en algunos casos... :nomelocreo::sisi3: ...Afortunadamente :sarcasmo:

Así es, por eso en principio iba a citar la frase del texto "los pilotos somos parte de una raza especial de seres humanos". Pero luego pensandolo bien, muchas personas comunes y corrientes también se sobreponen a situaciones extremas. Lo de Donelly en verdad fue casi milagroso, pero qué será en verdad, milagro?, ganas de vivir y salir a adelante? fortuna o el destino, que sino fue en ese momento será cuando te toque, y me acuerdo de Pironi.

WAC
09/07/2011, 21:36
Martin Donnelly: Looking back after 20 years
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Martin Donnelly reflects on his horrific accident at Jerez, 20 years ago, and shares the story of his career and subsequent recovery

By Steven English AUTOSPORT.com features editor http://cdn.images.autosport.com/space.gif
http://cdn.images.autosport.com/editorial/1286357601.jpg
On September 28, 1990, Martin Donnelly survived a horrific accident during qualifying for the Spanish Grand Prix at Jerez. Those that saw the images of him lying in the track, still strapped to his seat, will not forget it.
Now, 20 years on, Donnelly talked to AUTOSPORT to reflect on his career to that point, his recovery from the crash and his ongoing involvement in motorsport in the decades since.
Q. First let's go back to earlier in your career. How did you first get your break in Formula 1?
Martin Donnelly: Eddie Jordan was my manager. He ran very successful Formula 3 and F3000 teams and he could always get a foot in the door and make things happen.
It's ironic how things turn out; back in 1989 Jean Alesi and me were with Jordan in F3000. I had done a four-day tyre test at Silverstone two weeks before the British Grand Prix, in a Lotus with the Judd engine. It was myself and Satoru Nakajima. That was my first time experiencing qualifying tyres. At the end I did a run that I think would have been P6 or P8 on the grid, and I remember the AUTOSPORT cover at the time was 'Is Donnelly the next Mansell?' That gave me a lot of push.
http://cdn.images.autosport.com/editorial/1286358214.jpg Martin Donnelly © LAT

Then the next weekend Derek Warwick was karting, had a crash and went under a Ford Transit or something. He hurt his back, or his ribs, and wasn't up to racing for Arrows at Paul Ricard. Eddie was straight on the phone to Jackie Oliver saying 'I've got the man for you, look in this week's AUTOSPORT, he went to a test and blew your guys away, he's the next big thing'… and I got the deal. It came with EJ's standard six-year management deal at 15 per cent.
At the time, Alesi was my team-mate at Jordan and he was leading F3000. If anything, Jean should have had the opportunity. And he was asking 'how come Martin is getting that drive?'.
The same week, Tyrrell landed the Camel sponsorship deal, but one of the drivers, Michele Alboreto, was Marlboro-backed. Ken needed Michele to take the Marlboro logos off his overalls, for Camel, and Michele refused. So he couldn't drive. Eddie hears about it and is straight on the phone to Ken: 'I've got the man for you, Alesi is even quicker than Donnelly, he's going to win F3000, you've got to take him, he's the next big thing'. So EJ got Jean in the door as well. That weekend I think there were three of us making our debuts at Paul Ricard, Alesi, myself and Eric Bernard.
I qualified 14th, Eric was 15th and Jean 16th. Then there was Mauricio Gugelmin's crash at the first corner and a restart. One of the mechanics spotted a nick in my front wishbone so I was pushed off the grid and had to start in Eddie Cheever's spare, which was set up for him and all on the nose to drive. Jean went on to finish that race in the points and had a race-by-race deal with Ken after that and was on his way to stardom. He soon had a contract on the table with Williams, but somewhere in that winter Ferrari came knocking. For a driver with Sicilian heritage, it was always going to be Ferrari – though in hindsight the Williams was the car to have.
Anyway, that outing led to me being signed up by Lotus for the 1990 season. It was flattering and times were great for me. It was a tough season but I had some seventh and eighth places and on the morning of my accident at Jerez, I had three F1 contracts on the table. Lotus had an option on my services that they'd agreed to take up that morning, there was also Tyrrell and I was the first driver to be offered an F1 contract by Eddie Jordan.
http://cdn.images.autosport.com/editorial/1286358271.jpg The remains of Donnelly's Lotus at Jerez © LAT

Q. And then the crash?
MD: It was hard to take. At the time, when you're lying in hospital all you know is you've had a crash, you don't appreciate how ill you actually are.
The first thing people don't realise is that the broken bones aren't the biggest worry. In time, bones would fix. My problem was the massive trauma that my body had gone through made it just shut down. I was in intensive care with tubes everywhere, I had injections to freeze every muscle in my body, the next day – after being flown back to London – the whole thing just closed down – kidneys, lungs… I was given the last rights twice. I was kept in a coma for seven weeks to try to keep the trauma away from my brain, and then on kidney dialysis every day for a month.
A doctor came round every day to take my blood, I wasn't speaking and they thought I might have brain damage because of a lack of oxygen. It turned out if he hadn't got to me in the next 60 seconds I'd have asphyxiated.
Derek Warwick came to see me in intensive care, and he'd been warned that I wouldn't be the guy he knew. Now he's a pretty tough bloke and I'm sure he's seen a lot of things, but he pulled back the curtains, collapsed on the floor and got a bit sick.
I just wish someone had taken some pictures while I was lying in the bed so I could appreciate how ill I was. People say my body was nearly see through, with the outline of the seatbelts gauged in. I was down to 54kg total body weight at one point.
It wasn't until I wanted to go home for three days at Christmas that I realised how hospitalised I had become. I had to have 24-hour care and I didn't like relying on other people. The crash was at the end of September and I decided that I'd be leaving hospital on Valentines Day.
http://cdn.images.autosport.com/editorial/1286358417.jpg © LAT

Through naivety I knew of the guy in Austria who got Niki Lauda back to racing in six weeks after his crash, and Gerhard Berger too after his fire, and I decided he could get me back too. I got there in a wheelchair, had the pins in my legs out early and I was in casts. After two days the physio nurse chained the wheelchair up and forced me to use crutches. I could barely stand, I didn't have the strength to hold myself up. I had therapy for 12 hours a day and gradually pulled myself back up. Then I couldn't do any more because there was a problem – muscle had got fixed to my femur so I had to have another operation. I was naïve, I didn't realise the extent of it.
I was told my days as a professional driver were finished. That was the hardest part to take, especially after bone grafts, the hours of physio, all the time in hospital… for someone to say that's the end.
But I did drive again. In February 1993 I drove the Jordan at Silverstone. The world's press was there for my first time back in a car. I didn't have any worries about driving the car, my fear was that I would stall in the pits because I didn't have any feeling in my leg. After a couple of laps the engine blew, which was a shame, but it felt natural to be back in a car. That was my way of responding to being told I wouldn't do it again.
Q. How long did your recovery take, in total?
MD: To be honest, it's still going on. Even last year I had another major operation on my leg. You never really get to where you want to be. I just wanted enough flex to be able to play football with my children, or ride a bike with them. I've got another one coming up in the next six months.
The problem now is that the muscles and nerves aren't working. The muscle in my foot is wasting away and it curls my toes back. I've got to have my toes broken and pinned straight, and they need to grind away bone at the bottom of the foot where it's getting more exposed. It's an ongoing process.
http://cdn.images.autosport.com/editorial/1286358476.jpg Martin Donnelly © LAT

Q. Do you look back with any bitterness, about what might have been if not for the crash?
MD: Early on, yes. There was bitterness and a large amount of frustration that I couldn't do anything to help myself. But eventually you learn to accept your situation.
But it's true that time is a healer. What really brought it to life for me was Ayrton Senna's death. He was a friend of mine and he was taken from us too early, through no fault of his own. He was a success, he'd done it all, he was a three-time world champion and a legend, but he had no family to leave it all with, he wasn't married, he didn't have kids. It makes you realise that there's a lot more to life than racing.
When you're in Formula 1, you're enclosed in a life where everything is done for you. You're not actually a part of the real world. Ask how many of the F1 drivers today pay their electricity bills. You have to get away from that environment, into the real world. That made me realise that I'm still here to talk about it and there are better men than me that aren't.
We had a party recently, 20 years on, and there were nice words from Damon Hill and Derek Warwick, saying things like I was a future world champion. I've got an extract from Damon's speech here about that day at Jerez:
"I was in the pits and suddenly the whole circuit went quiet, like it only does when there has been a serious accident. I ran to the corner and it looked like a war zone. All I could see was Martin lying like a crippled doll in the middle of the circuit. He was blue. Pierluigi Martini had parked his car across the track so nobody could hit Martin. I was screaming at the marshals to get Sid Watkins. I'd never seen such a twisted body, I thought he was dead. Normally, Sid was very gentle, taking a driver's helmet off slowly and methodically – but not this time. He ripped the helmet off, cut open the overalls and started beating the s**t out of him to bring him back to life. That will stay with me for the rest of my life. I left the circuit that day thinking Martin had died."
Who knows what would have been? You'd do yourself some mental damage if you sat down and gave it serious thought. If I had millions, or world championships, would I actually be any happier in life? I don't think so. I'm still here. I've achieved the things in life I wanted to achieve. I've got a fantastic wife in Julie, three fantastic kids, Stefan, Charlotte and Owen. They're all in good health and doing well in life. As long as I can put food on the table, see that they get an education and see them forward in life. I can't complain.
I've been very fortunate to be able to stay in Norfolk, where we've made our home. I've driven for teams, I set up my own team and ran many guys, like Jason Plato, Mario Haberfeld – the best guy I even ran was Luciano Burti. I've done a little bit of racing again, I worked with Jonathan Lewis at Comtec, I did my own thing with a track academy.
Q. And you're still involved in the motorsport today, managing a young Spanish driver?
MD: Yes, Ramon Pineiro. He's a determined young man, he's got a lot of support on board by himself, but I'm trying to help him.
His father got in touch with Jonathan Lewis while he was doing Formula BMW because it wasn't going to plan. Jonathan got me on board to try to help him. Ramon reminds me a lot of myself in my early years. I started without any management as a naïve kid, I liked the powerful cars – the more power, the faster I went.
http://cdn.images.autosport.com/editorial/1286358603.jpg Donnelly with Ramon Pineiro © LAT

He'd got some backing from Caja Madrid, a Spanish bank, but unfortunately for him there was a revolt within the company and the president left. By the time the new president sorted things out it was too late for his season.
But Ramon went to a sports conference in Barcelona, on his own. He asked me to go with him but I had another commitment, so he had to do it alone. But he went there, gave a presentation to these companies and one guy that saw it happened to know the new president of Caja Madrid and recommended to him that he take Ramon on. Now he was a three-year contract with backing from them. He's aiming to do F2 next season and then who knows after that.
It's nice for me to be able to stay involved in motorsport in ways like this, and he's a nice lad. If I can help him take two steps forward instead of one back, that's great.